Patrimonio Viña del Mar                                                             Sábado, 25 de Mayo de 2013
 
 
 
Documento sin título
 

Palacio Vergara

Ubicación: Errázuriz 563 – 596 interior Parque Quinta Vergara
Teléfono: 56/32/2269431 - 2269426 – 2269435
Fax: 56/32/2738435
Días y horario de atención:

 
Martes a Domingo y festivos de 10:00 a 13:30 horas y de 15:00 a 17:30 horas.
Tours guiados: disponibilidad los días y horas de atención del Museo.
 

Este hermoso Palacio, de 3.000 metros cuadrados edificados fue mandado a construir y habitado por doña Blanca Vergara de Errázuriz, hija mayor del fundador de la ciudad de Viña del Mar, don José Francisco Vergara Echevers.
Su construcción de inició en 1906, después del gran terremoto que asoló a Valparaíso, finalizándose la obra en 1910, bajo la atenta mirada y dirección del arquitecto italiano Ettore Petri y de su hermano constructor, Alejandro.

 
El estilo del Palacio es predominantemente Neogótico Veneciano, lo que se refleja en los arcos y balaustradas de la fachada y en los salones interiores decorados en ricas molduras de yeso y cubiertas con brocato dorado y tapices bordados con oro y seda. Como particularidad de este Palacio, en vez de usar para su construcción mármol, piedra y bronce, como se acostumbraba en las construcciones en Italia, aquí se utilizó materiales ligeros.
  El 9 de mayo del 2000, el Concejo Municipal de Viña del Mar, lo aprobó como Edificación Histórica y/o Arquitectónica.
 

Historia
En 1840 el comerciante portugués Francisco Alvares compró las Haciendas Las Siete Hermanas a don José Manuel Cea y la Viña del Mar a don Benito Fernández Maqueira. Alvares estaba casado con Dolores Pérez, la cual influyó en la compra de campos en que crecían con exuberancia claveles, rosas, dalias y retamos.
El adinerado portugués tenía cinco barcos a vela con que comerciaba entre Macao, Filipinas y Acapulco. Vivía en la calle Victoria de Valparaíso, con un próspero negocio que consistía en abastecer de agua y abarrotes a buques mercantes y a fragatas de la escuadra.
La afición por las flores de doña Dolores indujo al visionario don Francisco Alvares a iniciar lo que llegaría a ser un gran negocio inmobiliario, que él no alcanzaría a realizar, debido a que falleció tres años más tarde (8 de Octubre de 1843).
El único hijo de este matrimonio, don Francisco Salvador, era amante de los viajes alrededor del mundo. Cuando arribaba de vez en cuando a Valparaíso, aumentaba con diferentes especies el parque que su madre celosamente cuidaba.
Doña Dolores que se empecinaba en no vender ni una pulgada de sus terrenos, debe haber observado con desiguales emociones los comienzos del trazado del ferrocarril del Valparaíso a Santiago en 1851. Acompañada de su única nieta, dona Mercedes, hija de don Francisco Salvador, visitaba frecuentemente las faenas que se desarrollaban por entero dentro de sus dominios.
Mercedes, en cambio, se fijaba en el joven agrimensor de facciones delicadas y simpáticas que trabajaba bajo la dirección de Mr. Paddison. Este joven de 20 años se llamaba José Francisco Vergara y sería su futuro esposo.
El matrimonio Vergara Alvares, recién en 1873, pudo empezar a realizar los planes de urbanización que durante años él había imaginado; primero como agrimensor del trazado ferroviario, luego como arrendatario de la hacienda de la familia de su novia, y una vez casado con doña Mercedes, como único heredero de esas tierras atravesadas por el ferrocarril que unía a Valparaíso con Santiago.
Es interesante tener presente que José Francisco Vergara se desarrolló en forma armónica y polifacética. Fue un dinámico hombre de negocios, periodista y político. Fue Ministro del Interior durante la presidencia de Santa María y alto ejecutivo del Ejército chileno en la Guerra del Pacífico; por haber planificado y administrado eficientemente la ocupación de Lima, fue nombrado Ministro de Guerra por el Presidente Pinto.
Estas variadas actividades, explican que su casa en la Quinta que lleva su apellido, fuera centro de reunión de intelectuales, artistas, políticos, empresarios y visitas ilustres del extranjero.

 
 
La última persona que habitó el Palacio fue doña Amalia Errázuriz Vergara, ella vendió la Quinta a la Municipalidad de Viña del Mar. Posteriormente, habitó en una casa adyacente a la Quinta Vergara, también patrimonio de la familia.
El 19 de Febrero de 1941, ante el Notario de Valparaíso don Leoncio Rivera Cruzat, la Municipalidad de Viña del Mar adquirió la Quinta Vergara, venta que involucró los terrenos del parque y el palacio (de una superficie de 128.370 metros cuadrados y de la Hacienda Las Siete Hermanas con 173.370 metros cuadrados).
El Alcalde de la época, Eduardo Grove, centralizó allí las múltiples actividades del Departamento de Bellas Artes que estaba en su apogeo, y desde Mayo de 1941 pasó a denominarse Palacio de Bellas Artes.
Con la adquisición pasó este recinto al dominio público y la casa se destinó al Museo y Escuela de Bellas Artes. La colección de oleos que poseía Blanca Vergara fue donada junto con la venta del Palacio, 60 obras de destacados artistas europeos fueron la base del actual Museo de Bellas Artes. Encontramos trabajos de: la Escuela Veneciana siglo XVI, representada por pinturas de Jacobo Rubusti il Tintoretto o de la Escuela Española siglo XVII, identificada por Bartolomé Esteban Murillo; de la Escuela Italiana del mismo siglo, con obras de Doménico Zampieri el Domenichino; del Barroco europeo, con pinturas de Pedro Pablo Rubens y Guido Reni, o bien, pinturas impresionistas del español Joquín Sorolla.
 
 
En pintura chilena se puede conocer una importante muestra de nuestra historia pictórica, con obras de Pedro Lira, Cosme San Martín, Alfredo Helsby, Juan Francisco González Llano, Alberto Valenzuela Puelma, Benito Rebolledo Correa, Pedro Luna, Camilo Mori, Carlos Pedraza y del Maestro Arturo Gordon, fundador de la Escuela de Bellas Artes del Viña del Mar, la cual funciona en un sector del Palacio.
 
 
En un área de este Museo, se pueden apreciar unas salas dedicadas a la familia fundadora de la ciudad; allí se conservan los retratos de la Sra. Dolores Pérez de Álvarez y Francisco Álvarez realizados por el artista francés Raimundo de Monvoisin, retrato de don José Francisco Vergara ejecutado por José Tomás Errázuriz y el escritorio personal del fundador de la ciudad.
En el mes de Septiembre de 2005, el Museo de Bellas Artes recibe de parte de la Sra. Marta Escobar Guzmán de Escudero, connotada dama viñamarina, una importante donación consistente en 108 obras de artistas nacionales y extranjeros (Juan Francisco González, Thomas Sommerscale, Camilo Mori, Benito Rebolledo, Valenzuela Llanos, entre otros). La Sra. Escobar expresó su voluntad testamentaria legando a la Ilustre Municipalidad esta importante colección, que hoy se expone en sala y galería que llevan su nombre.
En la actualidad el segundo piso de este inmueble es ocupado por la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar.
 
I. Municipalidad de Viña del Mar 2006-2007 * Diseño y Desarrollo Sección Plataforma Web www.munivina.cl ©